Televisa Tira la Toalla con Blim

A casi dos años de haber presentado Blim, Televisa ya resignó a que no puede competir dentro de ese segmento, y lo que prometió como la plataforma que revolucionaria México y a varios países hispanoparlantes del mundo, sólo quedó si acaso como una videoteca que pocos consultan, y muchos menos quieren contratar.

Y es que a finales del abril del 2016, durante la presentación oficial de Blim, Televisa informó que se trataba de un servicio de entretenimiento de video bajo demanda por suscripción, que integraría un amplio catálogo de series originales producidas en español, nacionales y extranjeras, películas de estreno, clásicas y blockbusters internacionales, cine mexicano clásico y actual, caricaturas, programas y novelas, que harían del sistema una oferta muy atractiva para los mexicanos y varias regiones de Latinoamérica.

Como lo más interesante se dijo que Blim incluiría series originales y de presentación exclusiva como “El hotel de los secretos”, “Yago”, “Burócratas”, “El chivo”, “La esquina del diablo”, “Blue Demon” y “El Dandy”, la cuales no sólo fueron fracaso para la plataforma, sino también cuando algunas de ellas se trasmitieron por televisión abierta.

Teniendo como su plato fuerte telenovelas viejas, “El Chavo del 8” y las películas de Cantinflas y de James Bond, los tan ansiados suscriptores nunca llegaron, y los que se animaron en un inicio, al año cancelaron su contrato, al ver que Blim no era más que otra cosa que un repositorio de videos antiguos y poco originales.

De ese modo, tras un año y medio de haber incursionado en la batalla del stríming, Blim ha logrado hacerse apenas del seis por ciento de los usuarios que cuentan con algún servicio de paga en internet, según lo reveló el Estudio de Consumo de Medios y Dispositivos realizado por IAB México.

La presencia de Blim en el mercado de vídeo en línea no ha evitado que Netflix y Claro Vídeo continúen con la tendencia de crecimiento que registran desde hace varios años, principalmente la empresa californiana y reina de este servicio.

En comparación, Netflix creció 59 por ciento durante el último año en México, mientras que Claro Vídeo hizo lo mismo con un 28 por ciento durante el mismo período, mientras que Blim un 6 por ciento.

Ante ese rotundo fracaso, Televisa se ha desencantado de Blim, y si bien en un inicio se pensó como una empresa subsidiaria con presupuesto propio, productores y libretos independientes al consorcio de San Ángel, de tres meses a la fecha, eso cambió radicalmente, y Blim se ha convertido en una división más del consorcio de Azcárraga Jean.

Dejada en el abandono, Blim ya cortó su publicidad masiva donde se invitaba al público en general a contratar una subscripción, además de que ya se desechó la tendencia de primero estrenar las series por dicha plataforma, antes que por televisión abierta.

Tan es así, que la semana pasada se dio la orden que toda serie que aún no hubiera sido estrenada en Blim, y que haya sido creada para la plataforma, ahora se programará antes para televisión abierta, en un intento de ya no seguirle echando dinero bueno al malo.

Con los días contados, muchos analistas financieros y especialistas en medios, han augurado que Blim no logrará sobrevivir a su quinto año si bien le va, antes de que Televisa sepulte definitivamente el proyecto.