Ludwika Paleta se Avergüenza de su Consuegro Adal Ramones

Luego de que se hizo pública la relación sentimental entre los hijos de Ludwika Paleta y Adal Ramones, se sabe que la actriz está indignada de que una familia de plebeyos intente emparentarse con ella, siendo que ésta ya pertenece a una de las estirpes más acaudaladas y poderosas del país.

La bomba mediática se desató justo la semana pasada cuando Paola publicó en sus redes sociales fotografías de ella junto a Nicolás, donde se encuentran felices festejando el cumpleaños de su novio en las inmediaciones de un club de ski ubicado en Alberta, Canadá.

Tras difundirse y confirmarse el noviazgo por parte de ellos, Paleta estalló en cólera contra los medios, quienes les preguntaron en el marco de una alfombra roja en homenaje al cine mexicano, sobre la relación de su hijo con la hija de Adal Ramones, y donde exigió que dejaran en paz a Nicolás, dándose la vuelta de manera inmediata y dejando a los periodistas con la palabra en la boca.

Y es que más allá de intentar proteger la privacidad de Nicolás, es conocido que Ludwika está muy molesta con la idea de que la familia Ramones pudiera emparentarse con su linaje, pues ella actualmente pertenece al clan del expresidente Carlos Salinas de Gortari al haberse casado por segundas nupcias en el año 2014 con Emiliano Salinas, hijo primogénito del exmandatario mexicano.

Nicolás actualmente tiene 17 años, y es hijo tanto de Ludwika como del actor Plutarco Haza de quien se divorció hace seis años, luego de que ambos fueran infieles mutuamente, ella con el cantante Pablo Montero, mientras él con la actriz Fernanda Castillo.

Por su parte, Paola tiene 15 años y es hija del comediante Adal Ramones y su exesposa Gabriela Valencia. Teniendo como prioridad la escuela, Adal no se ha negado a que su hija participe en ciertos programas de televisión y obras de teatro, siempre y cuando no descuide sus estudios.

El flechazo entre Paola y Nicolás surgió en el Trinity College School, ubicado en Ontario, Canadá donde ambos cursan la preparatoria, y debido a la cercanía y al estar fuera del país, ambos finalmente se identificaron y comenzaron un noviazgo desde hace tres meses.

Aunque a regañadientes Ludwika siempre se opuso a la relación, pues ella cambió radicalmente en su trato con las personas al pertenecer a la familia Salinas de Gortari, Paleta estaba confiada que al sólo faltarle un año a Nicolás para graduarse, pronto se olvidaría de Paola al dejar el colegio, sin embargo, al hacer pública su relación, los focos rojos se encendieron al apuntar que la relación va más allá de un simple romance de verano.

A pesar de que Paola y Nicolás son muy jóvenes y hablar de matrimonio es muy precipitado, a Ludwika le espanta la idea de ser la consuegra de Adal Ramones de manera accidental, pues su hijo en vez de estar rozándose con la crema y nata del país, está perdiendo el tiempo con la hija de un actor en declive que Televisa ya despreció y que prácticamente se encuentra en el retiro.

A consecuencia de esa posición, muy sospechosa resultó la difusión de un vídeo malintencionado en la redes sociales la semana pasa da donde se involucró a Paola en escenas indecentes, el cual era falso, pero que causó gran revuelo en internet y que intentó generarle mala fama a la hija de Ramones, y cuyas mentes más retorcidas le atribuyeron la autoría del rumor a Ludwika en su intento por separar a la pareja.

Complot o no, elucubraciones o no, Ludwika ahora pertenece a una de las familias más maquiavélicas del país, los cuales no conocen los límites cuando se trata de defender a los integrantes del clan, y donde la posible intensión de la familia Ramones por emparentarse con ellos, además de mostrarse infantil, resulta toda una vergüenza para el linaje de los Salinas de Gortari.