Las Causas del fracaso de la Voz México

El compadrazgo, la falta de talento, el desgaste, la carencia de jueces atractivos y una producción necia, fueron los motivos del porqué la quinta edición de la “Voz México” resultó todo un fiasco.

Y es que si hay que responsabilizar a alguien de la cadena de errores que se cometieron en el reality show, ese es precisamente al productor Miguel Ángel Fox, quien con “La Voz México” acumula su segundo fracaso en menos de un año, luego de patinar de fea forma con el fallido rescate de Big Brother.

Ante la perdida de dinero y de audiencia, ejecutivos de Televisa comienzan a dudar de la capacidad de Fox, productor a quien le fue confiada la dura tarea de acercar a las nuevas generaciones a la televisora, pues como es sabido, los jóvenes, y los ya no tanto, cada vez más prefieren otras alternativas para divertirse.

Bajo la misión de atraer al público los domingos por la noche, Miguel Ángel Fox insistió en realizar la quinta versión del desgastado show “La Voz México”, a pesar de que sondeos avisaban que el riesgo era demasiado, pues el formato ya se encontraba agotado en México.

La necedad de Fox derivó de la debilidad que tiene por las producciones holandesas, pues a toda costa, pretende hacer las versiones mexicanizadas de los programas de mayor éxito de ese país, para lo cual comprometió una buena parte del presupuesto de Televisa para comprar los derechos de varias producciones que ya tienen que salir al aire, pues de lo contrario, se perdería más dinero del que ya se despilfarró.

A todas esas complicaciones, habría que sumar que Miguel Ángel Fox se encuentra en un momento de pánico, luego que Big Brother le reportó pérdidas por casi 35 millones de pesos, lo que provocó que fuera aún más conservador con la selección de los participantes y los jueces.

Por lo que toca a los participantes, es sabido que Fox no deja nada al azar, y se escogieron a puros recomendados, para cumplir compromisos, pagar favores y trabar alianzas con ejecutivos, jueces y otros productores.

Los más claros ejemplos de que Fox actúa así, son Lucero y Paulina Rubio, quienes en ediciones pasadas no repararon en incluir en sus equipos a sus representados y amigos, sin contar que en el pasado Big Brother, el tráfico de influencias y las palancas fueron descaradas con el productor Guillermo del Bosque.

Tras el temor de que los televidentes más maduros no mostraran interés, Fox se fue por la segura, y como jueces amarró otra vez a Alejandro Saenz, quien desde un inicio se mostró molesto en volver a participar. Debido a eso, su mal humor y poca disposición son notorias en el programa.

Para el público de mediana edad, se fijó en Gloria Trevi, quien no importándole pasado, reputación o trayectoria, fue convocada para revivir los recuerdos de los noventeros, pero el resultado fue adverso, pues lo único que salió a relucir fue su truculento pasado.

Para dar gusto a los más jóvenes, se optó por el colombiano José Bálvin y su reguetón. Con una corta carrera en México, su participación en “La Voz México” aparentemente fue más de autopromoción que de impulso para los integrantes de su equipo, pero finalmente los “milenians” que tanto buscaba el productor Fox nunca se interesaron por el programa.

Rematando el cuadro, se invitó a los Tigres del Norte, que en definitiva tienen una carrera mítica, pero nada tienen que hacer en un programa de televisión, pues además de aburridos, tal parece que no saben nada de cómo couchar una carrera musical.

Ante tantos tropiezos, el resultado negativo fue inevitable, y la quinta temporada de “La Voz México” terminó siendo peor que las dos últimas, donde la competencia representada por Masterchef Junior se llevó el grueso del raiting cada domingo.

No importando lo anterior, Miguel Ángel Fox ya amenazó con lanzar al aire la versión infantil de la “Voz México”, la cual ya prácticamente se grabó bajo los mismos términos que su hermana mayor, lo que augura de nueva cuenta otro resbalón para el productor favorito del alto ejecutivo de televisa José Bastón, quien aparentemente prefiere su íntima amistad, antes de correrlo como ya lo ha hecho la televisora con otros personajes de renombre, que por años produjeron para Televisa.