La Vida Secreta de Adela Noriega

A Adela Noriega sólo le bastaron ocho años de su vida para convertirse en toda una leyenda en México y más allá de sus fronteras. Y es que de los 12 a los 20 años de edad, esta actriz tuvo vivencias a un ritmo tan acelerado, que a otras de sus colegas les ha tomado cerca de tres décadas lograr lo que ella alcanzó en un periodo corto de su existencia.

Los años vertiginosos para Noriega le dieron para iniciarse en el modelaje a los 12 años, debutar en la televisión a los 15, protagonizar una telenovela a los 17, relacionarse sentimentalmente con el dueño de Televisa a los 18 y tener un hijo con el presidente de la república en turno a los 20.

Al igual que la canción de Pancho López donde el consejo de la historia es no vivir la vida con tanta rapidez, Adela Noriega pasó su juventud como un ciclón, donde lo más parecido a ella es la actual primera dama de México Angélica Rivera, pero a la cual le tomó tres décadas lograr llegar hasta donde está ahora, siendo que ambas tiene la misma edad.

Nunca antes el dicho “cuando tú vas yo ya vengo” fue tan válido para con Noriega y “La Gaviota”, pues mientras Angélica apenas comenzaba su carrera en 1987, Adela ya había protagonizado la telenovela de época “Yesenia” y estaba lista para participar en “Quinceañera”, melodrama que la catapultaría al estrellato gracias a la ayuda interesada y amorosa de Emilio “El Tigre” Azcárraga.

Como dato curioso, dos años después, Angélica Rivera hizo su debut en la telenovela “Dulce Desafío” donde los protagonistas fueron Eduardo Yáñez y ni más ni menos Adela Noriega. De ese modo, mientras la futura “Gaviota” apenas se daba a conocer, para esas fechas por Adela ya pasaba una limosina enviada directamente desde “Los Pinos”, pues el inquilino de la casa más poderosa del país la quería conocer.

Como un dato todavía más curioso, tuvieron que pasar 20 años más para que Angélica Rivera protagonizará la telenovela “Destilando Amor”, en la cual compartió créditos con el mismo Eduardo Yáñez, convirtiéndose así en la célebre “Gaviota”, y donde un año después se hizo novia de Enrique Peña Nieto.

Regresando a nuestro relato, la entrada de Adela Noriega al mundo de la farándula se originó por un golpe de suerte. Un día mientras caminaba por un centro comercial, fue descubierta por un cazatalentos que convenció a su madre de que la niña podría lograr ser una gran estrella.

Tras aceptar la propuesta, Adela se inició en el mundo del modelaje a los doce años siempre bajo la vigilancia de su madre y con el reproche de su padre. Durante los dos años siguientes la adolescente aparecería en catálogos, revistas, comerciales de televisión, y cumpliendo los catorce años, en vídeos musicales, donde los más recordados fueron los que hizo al lado de Luis Miguel y Lucía Méndez como modelo principal.

Un año después, el padre de Adela falleció, y si bien tal acontecimiento le provocó una profunda tristeza, eso le permitió más libertad para continuar su carrera artística, eso sí, con el aliento y fomento de su madre, quien veía en el mundo de la farándula la oportunidad para salir de los apuros económicos en los que se encontraba su familia.

El siguiente paso fue ingresar a la escuela actoral de Televisa, donde estuvo un corto tiempo, pues el responsable del área infantil, el tenebroso Pedro Damián, decidió apadrinar a Adela Noriega, a la cual recomendó con Luis de Llano Macedo para que ingresará al programa Cachún Cachún Ra Ra.

Poco tiempo después, Pedro Damián siendo director de la telenovela “Principessa” incluyó a Adela en el reparto, y justo al cumplir 18 años, su suerte cambió radicalmente ya que la bella actriz comenzó un romance con Emilio “El Tigre” Azcárraga, según lo documentaron los periodistas Claudia Fernández y Andrew Paxman en la biografía no autorizada del dueño de Televisa.

Con el apoyo de “El Tigre” vinieron los grandes éxitos como su primer protagónico en la telenovela “Yesenia”, y en el mismo año de 1987, “Quinceañera”, donde interpretó el papel de “Maricruz” y que la dio a conocer en todo México y América Latina posteriormente.

Entre 1988 y 1999, Adela Noriega protagonizó la telenovela “Dulce Desafío”, pero su fama fue tal, que llegó hasta la residencia oficial de “Los Pinos”. Deslumbrado por su belleza y popularidad, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari enloqueció de amor por la actriz, no importándole las escenas de celos que le armaba su esposa Cecilia Occelli.

La relación sentimental entre Adela Noriega y Salinas de Gortari era un secreto a voces que todo México comentaba, pero la gota que derramó el vaso fue cuando la actriz resultó embarazada del mandatario, lo que desató una crisis familiar a nivel presidencial.

El episodio lo relata a detalle el periodista Rafael Loret de Mola en su libro “Escándalos”, donde describe que Adela Noriega llegó a parir al hospital Inglés de la Ciudad de México, con la intención de dar a luz a su primogénito.

Mientras ya estaba todo dispuesto para el alumbramiento, una Cecilia Occelli entró furiosa al cuarto de Adela con su escolta militar y le propinó un par de bofetadas a la actriz.

A decir de Loret de Mola, el enfrentamiento entre ambas damas casi acaba en una tragedia, pues el entonces presidente le había puesto una escolta a Adela Noriega, quien al ver como la primera dama ultrajaba a la actriz de inmediato se lanzaron en contra de Occelli, lo que provocó que los elementos del Estado Mayor Presidencial que cuidaban a la esposa del mandatario forcejearan con la guardia de su amante en cuestión.

Ya en casa, Carlos Salinas no se contuvo por el atrevimiento de Occelli y le reclamó airadamente su intervención. A partir de ese momento, la pareja decidió romper toda clase de relación marital, y ambos fingieron un matrimonio feliz hasta el final del sexenio.

En 1992, Adela Noriega y su hijo fueron exiliados a los Estados Unidos para calmar el escándalo que se había generado en México, y según la versión sin confirmar, el niño le fue adjudicado a la hermana de la actriz para hacerlo pasar por su sobrino, donde se remarca, sólo se comenta a nivel rumor en los pasillos políticos pues Noriega no lo ha confirmado aún.

En 1993, Noriega hizo una novela para Telemundo y después se mudó a Colombia para trabajar en la televisión de ese país.

El exilio terminó en 1997, un año después de que Carlos Salinas dejará la Presidencia de México. Para fortuna de Noriega, unos meses antes de morir, “El Tigre” Azcárraga la protegió otorgándole un contrato de exclusividad multimillonario por varios años, donde realizó seis telenovelas para Televisa hasta llegar el año de 2008 cuando participó en “Fuego en la Sangre”, el cual fue su último melodrama para la pantalla chica hasta la fecha.

Desde ese año hasta el 2016, Adela Noriega se ha mantenido en un muy bajo perfil viviendo en Miami junto a su familia. Su capital lo ha invertido en bienes raíces, y de vez en cuando se le ve en algunas de sus propiedades de la Ciudad de México o en Pachuca, Hidalgo.

A sus 47 años de edad y alejada de la vida pública, se ha comentado que los productores Juan Osorio, Carla Estrada, Salvador Mejía y Nicandro Díaz le han hecho propuestas para que regrese a Televisa a protagonizar una telenovela, pero ella se ha negado porque sabe muy bien que mientras el expresidente Salinas de Gortari se encuentre en México, difícilmente podrá regresar al país para volver a ser la gran estrella que fue algún día, en aquellos años vertiginosos.