Hartos de Cecilia Galliano por Gandalla

La conductora Cecilia Galiano se encuentra nuevamente en el ojo del huracán, luego de que sus excompañeros del programa “Sabadazo” han comenzado a filtrar los abusos y desplantes que la argentina nacionalizada mexicana cometía en contra de ellos.

Y es que Galliano es uno más de esos casos, donde extranjeros que literalmente se estaban muriendo de hambre en su país, llegaron a México a incorporarse en el mundo de la farándula, y lejos de agradecer la hospitalidad que se les brinda en tierras aztecas, sólo manifiestan un sentimiento de superioridad y desprecio en contra de las personas que lo llevaron a la fama.

Carmen de La Trinidad Galliano, mejor conocida como Cecilia Galliano llegó a México a la edad de 16 años, luego de abandonar su natal Argentina, la cual sufría una grave crisis económica debido a la presidencia plagada de corrupción encabezada por Carlos Saúl Menen que sumió a más de la mitad de la población de ese país en la pobreza.

Ansiosa por abandonar su país, Galliano llegó a México para trabajar como modelo siendo menor de edad, donde gracias a sus atributos físicos y temprana edad, logró ascender en ese ámbito de manera meteórica.

Tras llamar la atención de Víctor Trujillo se integró a Televisa para ser una de sus edecanes, y tiempo después, Guillermo del Bosque la solicitó para llevársela al canal de paga Telehit.

A partir de ahí, Cecilia pasó de un programa a otro sin pena ni gloria, casi siempre como conductora o presentadora, pues ante su incapacidad como actriz, sólo obtuvo un par de papeles menores en telenovelas.

Su gran oportunidad llegó en 2010 cuando se integró al elenco de “Sabadazo” por invitación de Alexis Núñez, gracias a que al productor le urgía darle atractivo visual a la emisión.

Los que conocen a Galliano desde joven aseguran que ella siempre ha sido una mujer conflictiva, de armas tomar, posesiva, chantajista y mitómana. Pero tal perfil se ha agravado conforme ella ha ido escalando en el mundo de la farándula, al grado que se ha vuelto tan insoportable, que prácticamente se ha quedado sola.

Tras su divorcio con el actor Sebastián Ruli luego de varios pleitos y escenas de celos, Galiano la tomó personal con su expareja, y ambos se vieron enfrascados por tres años en un pleito legal por una camioneta, donde finalmente ella terminó quedándosela, no importándole que gastará más en abogados que lo que obtuvo por el vehículo mismo.