Clark era hombre ejemplar hasta que entró a la TV



Si existe un caso dramático de cómo una persona se puede echar a perder al comérselo el ambiente de la farándula, ese es precisamente el periodista Mauricio Clark, que de ser un hombre ejemplar acabó en la ruina tras haber ingresado a Televisa.

Y es que personas que lo conocen de años atrás, refieren que Clark era una de las jóvenes promesas del deporte en México al haber sido seleccionado nacional de pentatlón. Amigos de él, incluyendo su novia de ese entonces, aseguran que Mauricio no tenía ningún vicio. Que al contrario, se preparaba constantemente en una de las disciplinas deportivas más difíciles y completas que existen.

De hecho, gracias a su esfuerzo y determinación, Clark compitió en Juegos Panamericanos, Centroamericanos y en 2 mundiales y vivía concentrado en el Comité Olímpico Mexicano dedicado en cuerpo y alma al deporte.

Pero el principio del fin se dio en el año 2000 cuando Clark conoció a Toño de Valdés, y éste lo invitó a integrarse al equipo de Televisa Deportes haciendo pequeñas cápsulas informativas.

Aceptada la invitación, Clark fue como reportero a las Olimpiadas de Sydney 2000. A su regreso, abandonó su carrera deportiva para culminar su licenciatura en comunicación, mientras alternaba sus estudios con trabajos eventuales en Televisa.

Todo marchaba sobre ruedas en un ambiente más o menos sano, no obstante el acabose fue cuando Clark conoció a Mara Patricia Castañeda quien lo invitó a su programa de radio para después incorporarlo en Televisa Espectáculos.

A partir de ahí todo fue destrampe y perdición. Involucrándose en el mundo de la farándula, Clark acudía a reventones y fiestas a casi diario, donde la droga y el alcohol eran los ingredientes indispensables para fomentar la diversión.

Luego de casi seis años de desfogue continuo, Clark se integró al equipo de Primero Noticias que conduce Carlos Loret de Mola en la sección de espectáculos, pero para esas fechas, Mauricio ya era adicto a la cocaína.

Dicho por él mismo, antes de reconocer públicamente su adicción, aceptó haber consumido 40 gramos de cocaína en tan sólo un día, lo que le provocó un paro cardiaco, y que le llevó una hospital de manera urgente, y posteriormente a una clínica de rehabilitación.

Adicionalmente, Mauricio Clark, de ser el objeto del deseo de sus compañeras de la universidad al ser un atleta de alto rendimiento, acabó confesando sus preferencias homosexuales, donde además anunció su futuro matrimonio con su pareja, Iván Peralta, el cual nunca se llevó a cabo por los problemas adictivos del presentador de Televisa.

Pasada la crisis, y una vez saliendo de la clínica de rehabilitación, Clark se encuentra en vías de retomar su carrera en la televisión, pero según sus allegados, le será francamente imposible mientras siga inmerso en ese ambiente de podredumbre que lo llevó a la ruina, luego de que Mauricio era una de las mejores promesas que tenía el deporte nacional.