Blim fracasará porque Televisa no entiende la era digital

Desde el año 2004, Grupo Televisa ha intentado incursionar en las nuevas tecnologías digitales sin mucho éxito. Habiendo arrancado con la plataforma “Esmas.com” hace más de una década, en la actualidad su presencia en el internet es casi nula, si se considera el tiempo y los recursos que le ha invertido a esas cuestiones.

Cuatro plataformas fallidas más y luego de doce años, Televisa ahora empieza a caer en cuenta que la era digital ya rebasó a la televisión tradicional, y aunque mal y tarde, pretende recomponer el camino perdido.

Para esos efectos, a principios de este año, en el mes de febrero, el Presidente de Televisión y Contenidos de Grupo Televisa, Pepe Bastón , presentó la nueva plataforma con contenidos on line de la televisora, a la cual se le denominó “Blim”, y cuyo objetivo es difundir los programas de la empresa a través de un pago mensual inferior a los diez dólares.

Mientras Televisa anunció con bombo y platillo su incursión al mundo digital, empresas como Netflix y Clarovídeo ya lo habían hecho años antes, pero lejos de innovar, ya habían cedido alrededor de 7 millones de suscriptores en América Latina por haber llegado tarde al segmento.

Pero si la reacción tardía presentó para Televisa un comienzo desfasado, lo que realmente le perjudicó, al menos en México, fue su relación directa de la marca Blim con Televisa, pues debido al rechazo existente a la televisora de San Ángel, de manera inmediata su creación fue calificada de engendro fallido, y peor aún, las comparaciones fueron inevitables donde la empresa de Emilio Azcárraga fue la burla en las redes sociales.

Más allá del escarnio por la mala reputación, donde varios especialistas en la materia ya auguraron que Blim nació muerta, lo que realmente presenta un reto para Televisa es que su nueva plataforma de contenidos arrancó con una programación más que obsoleta, consistente en 50 telenovelas, 500 películas y 100 series infantiles entre lo más relevante, todas ellas, con un promedio de antigüedad de 10 años.

Ante el poco atractivo de la programación ofrecida, Blim ha asegurado que este año sacará en su parilla al menos 10 series donde destacan la biografía de Joan Sebastian, dos más a cargo de Billy Rovzar, productor y cofundador de Lemon Films, una más protagonizada por la actriz Ana de la Reguera, dos más relacionadas con el tema del narco, y un par más que, a modo de telenovelas, quieren hacerse pasar como series, justo como lo fue con “El Hotel de los Secretos”.

Si en México el lanzamiento de Blim provocó poco entusiasmo al pretender cobrar por volver a ver al “Chavo del Ocho”, “La Fea más Bella” o “María la del Barrio”, el ánimo no es mejor luego de que se ha anunciado los nuevos contenidos donde los mismos actores y tramas apuntan a que lo que se ofrecerá será más de lo mismo.

Y es que en su carrera loca, y en una evidente contradicción, Televisa vía Blim le apuesta a una programación enfocada a televidentes mayores a 35 años, siendo que las plataformas donde se pretende difundir, las usan mayoritariamente personas menores a ese rango de edad.

Con programación basura, pero ahora de pago, Televisa ya se puede ir sumando un nuevo fracaso en el horizonte digital, cuya incapacidad de transformarse y adaptarse a los nuevos tiempos es evidente, y lo que inevitablemente la llevará a perder la hegemonía televisiva que conservó por más de seis décadas, no sólo en México, sino también en América Latina.